domingo, 17 de enero de 2016

DE ESTE BALCON CANTABA GARDEL


Esta nota puede confundir un poco a la gente, ya que- según la creencia popular - la residencia de Gardel en Buenos Aires era Jean Jaurés 735…..por lo menos desde el momento que la compró en 1927.
Gardel mismo promovía esa imagen familiar sacandose algunas fotos en la casa, hablando de la convivencia con su madre, y usando Jean Jaurés de base para un recordado reportaje de la revista El Suplemento en 1933.  Pero cuando su amigo Chas de Cruz, el periodista que lo entrevistó en esa oportunidad, le pregunta  “¿Tu casa, Carlitos?”  Gardel fué  bastante claro……“No, la casa de mamá….” 
 
Sabemos que su nombre era el que figuraba en la escritura.   Entonces, ¿Qué quiso decir?
 
Lo que era vox populi por esos años……que Carlos Gardel cuando estaba en Buenos Aires repartía su tiempo entre Jean Jaurés y…..un lugar en el centro.
 
 Claro, en 1935 cambió todo.  En un mundo sin Gardel, su apoderado Armando Defino se mudó con su esposa Adela Blasco a la casa de Jean Jaurés para poder acompañar a Doña Berta y de paso consolidó la centralidad de la casa de Jean Jaurés en la leyenda gardeliana.
 
Pero ciertos conocimientos perduran a través del tiempo, y todavía en el 2002 cuando se contaba la historia de la casa, algunos diarios argentinos todavía eran fieles a la impresión histórica.
 

 ¿Cómo se entiende todo esto?    Vincent Thomas, el hijo de Edmundo Guibourg,  nos explica.  
 
Entrada al edificio
“Gardel pertenecía a un grupo de gente conocida como “los tipos de la milonga”.   Para ellos Buenos Aires era pequeña, lo que hoy es el centro.  No se alejaban mucho de la Calle Corrientes, y normalmente no cruzaban Callao. Para los "tipos de la milonga", ahí terminaba su Buenos Aires.  En el caso particular de Gardel,  el atractivo de Corrientes era todavía mas fuerte  porque le encantaba el teatro. Se consideraba un hombre del teatro.” 
 
Entonces, mas allá de Jean Jaurés, a Gardel le convenía tener una base en el centro para juntarse con sus amigos….o alguna mujer.  ¿Se conoce la dirección exacta? 
 
Parece que era Cangallo 1593.  
 
 La escribanía donde trabajaba su amigo y apoderado Armando Defino estaba en el mismo edificio, entonces es probable que Defino hizo algún tipo de arreglo informal para que, cuando Gardel estaba en la ciudad, había un departamento disponible.  
 
La esposa de Defino,  Adela Blasco,  dice esto dentro de una nota para Crónica (1965)  que puede leerse  en el segundo tomo del libro de Peluso-Visconti "Carlos Gardel y la Prensa después de su muerte"  (pagina 193) 
 
“Carlitos iba a su departamento en el tercer piso de la calle Cangallo 1593, desde cuyos balcones regalaba con sus canciones a las gentes que allí se aglomeraban. ”
 
Vincent Thomas confirma la dirección, y ofrece más detalles.
 
 “Todo el barrio  sabía que Gardel vivía por Cangallo al 1500, y que si le ponían suficiente presión cuando estaba ahí lo podían hacer cantar algo desde algún balcón. Esto por supuesto solo pasaba algunas noches, cuando por esa esquina prácticamente no pasaban vehículos…..recuerde que estamos hablando de los años treinta.”
 
Las fuentes son de alguna manera "oficiales".  Adela Blasco, como esposa del apoderado de Gardel, Armando Defino, manejaba mucha información.  Vincent Thomas, el hijo gardeliano del histórico amigo de Gardel Edmundo Guibourg, vivía con su padre muy cerca  en la Calle Corrientes. 
 
Por eso es posible decir que……desde este balcón cantaba Gardel ! 
 
 
 
Agradecemos a Vincent Thomas por el recuerdo, y a Mirtha Mansilla por las magníficas fotos.  
 
 

viernes, 8 de enero de 2016

PUERTO RICO 1935: "TU TE ENCARGAS DE CUBRIRLO A GARDEL"

 
 

El capítulo está estructurado a base de dos entrevistas que nuestro colega Arturo Yepez  le hizo en cinta magnetofónica a Nathaniel Soltero.  Forma parte del libro La Noticia y Yo, cuyo copyright pertenece a la Editorial de la Universidad de Puerto Rico.     

 
 
TU TE ENCARGAS DE CUBRIRLO A GARDEL
                                                    por  Nathaniel  Soltero 


El 24 de junio de 1935, día de San Juan, en horas de la tarde, llegó a Puerto Rico la noticia de la muerte de Carlos Gardel.
MUERE CARLOS GARDEL EN ACCIDENTE DE AVIACION  EN COLOMBIA STOP.
 
En aquella época las noticias se recibían a través de cables, ya que las máquinas de teletipo no habían hecho aún su aparición en la isla. Yo estaba en mi escritorio de El Imparcial en  aquel momento, escribiendo una noticia de rutina de la Fortaleza, cuando alguien me entregó el cable con el trágico accidente de Medellín.  Sólo atiné a mirarlo, incrédulo, demasiado sorprendido como para intentar una reacción. 
¡Ah, no, debe tratarse de una equivocación!, pensé.  Ha sucedido con otros cables en otras ocasiones, seguí tratando de convencerme,  al tiempo en que revivía en mi mente mi amistad con el afamado cantor de tangos. Sí, me consideraba amigo de él.  Curioso, lo había tratado sólo unos días pero tenía la impresión de haberlo conocido toda una vida.
 
Me había tocado entrevistarlo a Gardel cuando arribó a San Juan aquel primero de abril de 1935.  En mi carrera de periodista tuve la oportunidad de entrevistar a numerosas personalidades, sin embargo, este argentino que venía precedido de una fama extraordinaria me cautivó instantáneamente por su sencillez y su don de gente. Luego me tocó seguirlo en cada una de sus actuaciones en la Isla y entre yo y el cantante surgió una gran amistad.  A pesar del triste epílogo siempre le estuve agradecido a Ayuso Valdivieso, dueño del periódico, por haberme dado la asignación de “seguirlo al Gaucho a través de toda su gira”.
No, no podía ser que la muerte se llevara  a este artista entre artistas, a este amigo entre amigos.   Sin embargo, mis divagaciones fueron interrumpidas abruptamente por el segundo cable.
AVION EN QUE VIAJABA GARDEL CHOCO CON OTRO STOP TODOS LOS PASAJEROS PERECIERON EN LAS LLAMAS STOP
 
Y así, uno tras otro, en agonizante lentitud, cada uno de los lacónicos cables fue completando el trágico cuadro como piezas en un rompecabezas funesto.
 
GARDEL TRATO DE SALTAR POR VENTANILLA AVION STOP EL FUEGO SE LO IMPIDIO STOP
 
Sobreponiéndome a mi pena y asombro me dirigí apresuradamente hacia la casa del corrector de prueba del diario, el colega dominicano  Guaroa Velázquez, en la calle San Francisco, quien tenía una radio de onda corta.  A través de la misma pude tomar nota de los más mínimos detalles del accidente.
De regreso hacia El Imparcial, en mis manos llevaba yo el mejor reportaje que aparecería al día siguiente sobre el trágico suceso. Mucho mejor de lo que habría de publicar nuestro sempiterno rival, El Mundo. En aquel entonces El Imparcial estaba ubicado detrás del Teatro Tapia en la curva que hace la Tetuán hacia la calle Fortaleza. El Mundo, por su parte, estaba en la calle San José, esquina Tetuán.
Aún recuerdo la consternación general que se percibía en la calle.  El comentario del día era la muerte de Gardel, y en todos se trasuntaba una gran tristeza. Y es que el visitante argentino supo ganarse una legión de admiradores de su arte y amigos de su persona a su paso por la Isla.
 
Gardel debutó en el Teatro Paramount el 3 de abril de 1935 ante un teatro abarrotado de gente y con unas tres mil personas que se quedaron afuera sin poder entrar. Cantó en Arecibo, Mayagüez,  Ponce y varios otros pueblos de la isla.  En cada una de sus presentaciones conquistaba plenamente.
 

Con el gobernador Winship en La Fortaleza
En aquella época el gobernador era Blanton Winship, un general retirado, sureño, que había sido traído a Puerto Rico para bregar con mano dura contra el movimiento nacionalista; quizás haya sido Winship uno de los personajes más odiados en nuestra historia.  Cuando llegó el cantante Winship vio una oportunidad para congraciarse con el pueblo y lo invitó a La Fortaleza para lo que hoy llaman un “photo op”.  
 
Según creo  Albizu Campos y Gardel nunca se llegaron a conocer. ¡Cómo me hubiera gustado que mi ilustre compueblano  y  el argentino se hubieran conocido! Hubieran tenido mucho en común de qué hablar.
También recuerdo que unos días después que llegara Gardel habían regresado de Estados Unidos “Los debatientes”, un grupo de estudiantes de la Universidad de Puerto Rico que había triunfado al medirse con un grupo similar en universidades de ese país.  La Democracia, en una nota publicada por César Andreu Ribas (un primo de César Andreu Iglesias), hablaba sobre la ingratitud del puertorriqueño contra su propia gente comentando que a Gardel se le había tributado una bienvenida gigantesca, sin embargo la llegada de los debatientes  había pasado prácticamente desapercibida. Entre los jovencitos debatientes recuerdo a Arturo Morales Carrión, Francisco Ponsa Feliú, Gaspar Rivera Cestero, y Otto Riefkohl.

El día del Te Danzant en el Hotel Condado Vanderbilt aparezco en primer plano de traje oscuro conversando con una de las damas del comité de recepción. En la mesa atrás, de pie, Ramos Cobián, Gardel al centro, y la esposa de Ramos Cobián a su derecha
 

 
Fui testigo de numerosas ocasiones cuando el artista  cantaba desde la plaza de los pueblos a todos los humildes que se había quedado fuera del teatro sin poder entrar, ya sea porque no podían pagar la taquilla o porque el teatro estaba muy lleno.        
Una vez al llegar al Teatro Broadway, en Ponce, vio una viejita que estaba acurrucada en las escalinatas.  Gardel le pregunto qué es lo que hacía ahí. “Estoy pidiendo limosna para entrar a verlo, Don Carlos”,  fue la respuesta de la anciana.  El cantante la tomó gentilmente de un brazo  y la hizo sentar en el mejor asiento del  teatro. “Ud. es mi invitada,” le dijo el cantante.
 
En otra oportunidad Gardel le pidió a Rafael Ramos Cobián, cuya empresa Teatros Unidos lo había contratado, que rebajara el precio de las localidades ya que las consideraba muy alta($1.50) platea, $1.00 entrada general (tenga presente que hablamos del ’35).
“Pero Carlos, si en todos los teatros estamos actuando a toda capacidad y siempre se nos queda gente afuera,” repuso el empresario.
 
“Sí, pero sé de muchos que no les alcanza para entrar”, refutó Gardel.   El día anterior había hecho una caminata por Barrio Obrero, y por algunos de los arrabales de Santurce en donde quedó desolado ante tanta pobreza.  Y él que había crecido en medio de arrabales, quería cantar para ese público.  Como que sus canciones tenían sabor a vida humilde. 

 
A pesar de los argumentos de Cobián, Gardel se salió con las suyas, y cabe aquí consignar que las actuaciones de Gardel eran pagadas estrictamente a base de la mitad  de los ingresos de taquilla.
 
Al día siguiente los periódicos daban a conocer el insólito anuncio:
 
QUIERO ESTAR AL ALCANCE DE TODOS, DICE GARDEL,  Y LA EMPRESA  TEATROS UNIDOS ACCEDE A REBAJAR LOS PRECIOS DE LAS LOCALIDADES A LA MITAD
 


Nuestra profesión de periodista nos proporciona la oportunidad de conocer a grandes personalidades, aunque a veces, como en este caso, tenemos que ser testigos de noticias muy tristes.



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Nathaniel Soltero,  ya fallecido, oriundo de Ponce, comenzó trabajando en El Día de dicha ciudad, y luego pasó a El Imparcial a principios de la década del 30. Continuó trabajando en dicho periódico hasta  los años 60 al establecer su propia agencia de anuncios, Publicidad Soltero. Fue fundador y director ejecutivo de la Federación de Periodistas, otra institución que precede a la actual ASPPRO.

 







viernes, 25 de diciembre de 2015

¡ ANDA CANTALE A GARDEL!





Esta frase de rechazo es muy conocida,  y es equivalente a
 “ Eso no tiene posibilidad de exito”.   Da por entendido que Gardel es el mejor cantante de todos, entonces es una pérdida de tiempo tratar de cantar en su presencia.  Ahora, la frase ¿tiene alguna base en la historia gardeliana?
 

 Según el hijo de Edmundo Guibourg,  Vincent Thomas, la respuesta es positiva.   Pero hay  una pequeña vuelta.   Según este testimonio, hay dos datos historicos que intervienen…..que Gardel tenía un ego enorme, y que le gustaba cantar.   

 Entonces cuando un cantante amateur empezaba a cantar una canción en su presencia, el Zorzal lo tomaba como un especie de desafío personal y con un comentario como “No, muchacho, así se canta!”   empezaba a cantar…..y no paraba hasta que había cantado dos o tres.
Entonces es cierto….."cantarle a Gardel" no terminaba bien para quien lo intentaba.

 
Tan conocido era esto, que en las fiestas, “cantarle a Gardel” era un truco para hacerlo cantar…..todos le pedían que cante, pero Gardel curiosamente era algo timido, y buscaba excusas para no empezar.  Entonces el truco consistía en empezar a cantar mal una canción, o con la letra equivocada a propósito,  sabiendo que poco tiempo después Gardel iba a intervenir con un “Basta,viejo, así se canta!”…….y se venía el show gratuito. En este caso “cantarle a Gardel” tenía final feliz.    
 

Todo esto forma parte de la leyenda.   Ahora,  ha sobrevivido una foto que demuestra lo que puede pasar si uno se atreve a cantarle a Gardel…..

El joven director austríaco John Reinhardt fue invitado por el grupo de Gardel a remplazar al director Louis Gasnier, de mala relación con Lepera.  Ya había dirigido varias películas del tipo Hollywood en castellano, y por ende era un viejo conocido de Rosita Moreno y varios en el set. Tenía un gran sentido del humor, cosa que a Gardel y los otros les encantaba.   Su “debut” humorístico fue imitar a Don Carlos en el habla….cuando quedaba conforme con una escena, decía  “Macanudo, viejo, macanudo!…” provocando risas.  

No conforme con este modesto intento de “ser Gardel”…..intentó algo que por suerte quedó registrado por la camara…..cantarle a Gardel.    

El resultado está a la vista.  
 

sábado, 12 de diciembre de 2015

LA CASA GARDELIANA: PASADO Y PRESENTE




La Casa Gardeliana es uno de los sitios mas famosos de la ciudad de Medellin, Colombia.  Junto con los monumentos  en el Aeropuerto Olaya Herrera  , es una parada obligatoria del circuito gardeliano de esa ciudad.  Un viaje al barrio de Manrique permite visitar la Casa y, muy cerca, la estatua de Gardel. Ahora, debido a que la Casa Gardeliana ha pasado por algunos cambios recientemente, existe cierta confusión acerca de lo que ofrece, y la información online no siempre esta actualizada.  MUNDO GARDELIANO estuvo en Medellin recientemente, visitó la Casa, y habló con su fundador Leonardo Nieto Jardón. El resultado es este informe exclusivo.

 
En primer lugar, hay que ver a la Casa mas como un espacio cultural, y un sitio para disfrutar del tango, que una muestra permanente de objetos relacionados con Gardel.  Es cierto que la Casa hoy esta a cargo de la Fundacion Casa Museo Pedro Nel Gomez y que en distintos momentos de la historia reciente estuvieron exhibidos objetos tales como fotos del cantante, libros, la silla de barbero donde Gardel se cortó el pelo por última véz, y hasta una parte del  avión de la tragedía.   Pero la idea original de estos objetos era “ambientar”  un espacio cuyo objetivo principal, confirmado personalmente por su fundador recientemente,  fue tener un lugar en Medellín para difundir el tango.  
 
Un poco de historia.
Leonardo Nieto, fundador de la Casa  
La Casa Gardeliana es la criatura de Leonardo Nieto, un comerciante argentino que llegó a Medellín de vacaciones en 1960. A Nieto le gustó la ciudad, su gente y su movida tanguera, y junto con su esposa decidieron quedarse.  Ella fundó un jardín de infantes, y él, en la peatonal Junín de Medellín, inauguró el restaurante Salón Versalles que en poco tiempo se convirtió en un favorito y aún hoy goza de muy buena fama.
A medida que avanzaban los sesentas y se sentía económicamente mas fuerte, Nieto pudo dedicarse a su pasión…Gardel y el tango. El tango ya era popular en Medellín, y , que la industria discográfica local había respondido con la edición de varios discos de tango- algunos editados en Argentina muchísimos años antes-  y su correspondiente difusión en las cadenas de radio.  Entonces en los años sesentas se estaba dando el caso extraño de que mientras en Buenos Aires sonaba Palito Ortega, Sandro, y la nueva ola….en Medellin se escuchaba tango.
Ya son legendarios los anuales Festivales de Tango que Nieto organizó a partir de 1968. Tuvieron muy buena respuesta de la gente, pero la complejidad de organizar un festival de tango todos los años terminó saturando a la pequeña estructura administrativa de  Nieto. Agotado, en 1972  decidió finalizar la idea de los festivales y volcar sus esfuerzos a algo que estaba en condiciones de administrar mas fácilmente…un sitio de tango permanente en Medellín.  
La Casa Gardeliana en los setentas
En el barrio de Manrique, donde el tango pisaba fuerte, compró una casa antigua, la pintó al estilo boquense, y la ambientó con su colección personal de fotos y cuadros de Gardel y otros cantantes de tango.    El 14 de febrero de 1972 La Casa Gardeliana hizo su debut.
Funcionamiento histórico de la Casa. Una visita...   
 En los años setentas y ochentas, era un sitio donde la gente podía gozar de una buena cena, mientras un show de tango se ofrecia desde el escenario.  Nieto tenía la suerte de que algunos cantantes históricos de tango que sonaban en las radios de Medellín podían ser contratados en Buenos Aires, donde el tango pasaba por un mal momento, a precios muy razonables. Estos artistas venían gustosamente a Colombia con un contrato que duraba aproximadamente un mes, y Nieto además de un pago les ofrecía hospedaje en las habitaciones que había en el fondo de la casa.  Las noches de show, normalmente viernes y sabados, el lugar- que tenía una capacidad de 160 personas- dejaba a mucha gente afuera.  Era sin duda uno de los lugares nocturnos más populares de la ciudad. Durante el resto de la semana la Casa funcionaba como un espacio cultural, donde podían ofrecerse conferencias.  En 1978, tuvo una visita que entró en la leyenda …..la del escritor argentino Jorge Luis Borges. Invitado a Medellin por algunos grupos  literarios, Borges no quizo perderse la oportunidad conocer el lugar. La opinión que el escritor tenía sobre el tango era muy famosa, entonces existía la posibilidad de gritos e insultos….Cuenta Nieto hoy que estaba tan nervioso que no quiso estar ahí esa noche…..pero por suerte no pasó nada. La fama del escritor era tan grande, que por respeto los habitués guardaron silencio. Ayudó el hecho que a esa altura Borges ya era un anciano que parecía inofensivo. Luego de esa noche, Borges   declaró que “algunas cosas del tango le gustaban”.
El fín de una etapa
Nieto sostiene que el motivo principal del cierre de la Casa en 1992 fue el narcotráfico, y la alteración que generó en Medellín.   En el clima de guerra que se vivió por esos años, la gente no quería salir de sus casas y todos los lugares nocturnos sufrieron. Algunos pudieron sobrevivir, pero La Casa Gardeliana, un lugar que por su capacidad limitada aún en su mejor momento fué un negocio discreto,  ahora solo daba grandes perdidas. Para reducirlas, la Casa dejó de funcionar como casa-show.  Nieto siguió siendo el dueño y la casa siguió a servicio de algunos eventos, pero una etapa había concluído, seguían las perdidas, y el futuro del inmueble era incierto.  
 El nuevo milenio trajo buenas noticias.   Tan grande era el afecto del pueblo de Medellín a este lugar, que en el año 2002, el Consejo Municipal la declaró monumento histórico  para evitar su posible desaparición, y unos años después Nieto fue notificado del interés de la Alcaldía en adquirirla para convertirla en un centro cultural. Cansado de luchar por la supervivencia de la casa, Nieto aceptó gustosamente.  En un clima de mucho respeto y cordialidad, la Casa pasó a ser propiedad de la Alcaldía de Medellín. 

 
Hoy la Casa es una dependencia de la Fundación Pedro Nel Gomez, un ente municipal, y funciona como un lugar a servicio de las necesidades culturales de Manrique....con un toque gardeliano.    La siguiente foto muestra su interior  hoy...
 
Ofrece clases relacionadas con la cultura, y se organizan distintos eventos ahí. Existe un bar. Hace poco, hubo un ciclo de cine argentino. Los shows de tango no estan ausentes, pero no son el objetivo principal de la Casa como antes.
 
     Muchas de las  fotos y pinturas que antes decoraban las paredes de la Casa, y muchos de los objetos históricos, hoy están guardados y solo se exhiben si la temática de una muestra asi lo indica. Las muestras son casi todas sobre el tango y Gardel, pero no ocupan mucho espacio.    En las habitaciones donde se hospedaban los artistas ahora se reúnen organizaciones comunitarias, mientras que la cocina fue reemplazada por un salón de baile donde niños, jóvenes y adultos aprenden a bailar tango. La Casa Gardeliana tambien tiene una modesta biblioteca relacionada con el tango en la ciudad,  y una pequeña tienda de souvenirs.   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 27 de noviembre de 2015

VICENTE PADULA: "QUIERO MORIR EN LA TIERRA GAUCHA"






 
 “Quiero morir en la tierra gaucha….”  Con estas palabras, Vicente Padula impresionaba a sus amigos de la pequeña comunidad argentina del Los Angeles de los años cincuenta. Y no eran solo palabras. El “gaucho” Padula, como lo llamaban, era fanático de todo lo argentino. Había desistido de comprar una casa en Los Angeles, prefiriendo comprar propiedades en el barrio porteño de Palermo.  Ahí tenía a su hermana y sus sobrinos. Ahí pensaba terminar su vida.  Pero,como otros, Vicente Padula no pudo volver. Comenzando el año 1967, murió de peritonitis en un hospital de Glendale, California, lejos de su Buenos Aires querido. A esa altura ya era un ilustre desconocido, y muy pocos difundieron la noticia. Hoy, su vida post-Gardel sigue envuelta en el misterio. Por suerte, el residente local José Gleria- un gran amigo de Padula- todavía recuerda algunas cosas….Con su colaboración, MUNDO GARDELIANO les trae en exclusividad la historia de este notable actor argentino.
 
El actor Vicente Padula será para siempre recordado como el personaje que aparece al lado de Carlos Gardel en muchas de sus peliculas. Luces de Buenos Aires, Melodía de Arrabal, Cuesta Abajo, y Tango en Broadway todas tienen a Padula en un rol  importante junto al Zorzal, todo un record gardeliano.  Y quizás el momento mas memorable es en Cuesta Abajo cuando Gardel  canta “Mi Buenos Aires Querido” con Padula a su lado.
 

Pero sería un error pensar que Padula le debe su fama a Gardel. Cuando Gardel lo conoce en Francia en 1931, Padula ya tenía una carrera ascendente,  con varias películas filmadas en Los Angeles y Nueva York. Había conocido a estrellas como Rodolfo Valentino, y tenía varias historias para contar….No es muy difícil ver por qué este simpático porteño le cayó tan bien a Gardel.
 
Padula en NY (1930)

Nacido en 1898, Padula venía de una familia acomodada de Buenos Aires. Aunque se había recibido de ingeniero naval, hizo un viaje a España para probar suerte como actor teatral. No tuvo suerte, pero su segundo intento- un viaje a Nueva York- anduvo mucho mejor. Trabajando de bailarín de tango en el Hotel McAlpin de Nueva York , conoció al ya famoso Rodolfo Valentino que se interesó en la carrera del joven argentino, aconsejándole un viaje a Hollywood. Padula le hizo caso, y pudo filmar su primera pelicula-Winds of the Pampas- en 1927. Siguieron otras, y de hecho la oferta de viajar a Francia para actuar en “Luces de Buenos Aires” vino de la Paramount y no de Gardel.  Pero la excelente relación con Gardel establecida en Francia tuvo como consecuencia que el Zorzal lo llama desde Nueva York dos años después, para seguir trabajando con el. Esto derivó en un rol protagónico en Cuesta Abajo y Tango en Broadway.  Estas dos películas, monumentales éxitos comerciales en el mundo hispano, sellaron su fama.

La muerte de Gardel en 1935 dejó a Padula deprimido por varios años. Se queda con su familia en Argentina, trabajando  poco.   A partir de 1939, reaparece en el cine mexicano.  Se hace popular en este país, que le da el sobrenombre “El Gaucho Padula”. Pero luego de algunos años filmando en tierra azteca, Padula intenta volver a su tierra.  Ahí logra aparecer en dos películas, pero la tercera sufre demoras. Cansado de esperar, en 1951 se va a los Estados Unidos y nunca más trabajará en la Argentina. Es interesante notar que este éxodo de Padula coincide con el de Fernando Lamas y Carlos Thompson.
 
Padula, actuando de borracho en I Love Lucy (1956)

En Los Angeles, tanto en cine como televisión, Padula tuvo que conformarse con pequeños roles. Mientras las películas que filmó hoy están olvidadas, algunas series de televisión que tuvieron a Padula en algún capitulo hoy son recordadas con afecto. Ejemplos son I love Lucy (donde Padula, amigo de Desi Arnaz, logra aparecer en dos capítulos), Alfred Hitchcock Presents y El Show of Loretta Young. Estas participaciones no le trajeron fama ni gloria, pero sí suficientes ingresos para vivir bien. 

Durante un tiempo, Padula vive en una casa de Brentwood con una novia alemana. Luego se separa, y  se muda a un lujoso departamento de trés ambientes en Hollywood donde reside  mientras invierte en Argentina.  José Gleria hoy recuerda a Padula como un hombre simpático, muy culto (hablaba cinco idiomas) que le gustaba escribir cosas que hoy están perdidas. Mostraba con orgullo sus fotos con Carlos Gardel y Rodolfo Valentino. Le gustaba tomar mate, y era seguidor de las viejas tradiciones de su clase social. Nunca estaba solo. Al igual que Gardel, siempre había muchos amigos y alguna mujer en su entorno. También al igual que Gardel, era un dandy que finalmente nunca se casó.
 
Con nuestro colaborador José Gleria (parado), en su última residencia de Hollywood
 
A medida que avanzaban los años sesentas, Padula se empezó a sentir mal. “Estoy muy cansado….” solía decir. Su situación no mejoraba, entonces buscó ayuda médica…pero en Argentina. La información que le dieron los médicos argentinos aparentemente no fue alarmante, porque Padula se animó a volver a los Estados Unidos. Pero poco tiempo después, tuvo que ser internado de urgencia en el Behrens Memorial Hospital de Glendale, donde murió en enero de 1967 de una complicación de su peritonitis. Ningún medio local informó su muerte, a pesar de que tuvo una carrera digna en los Estados Unidos. En la Argentina, donde siempre se lo asoció con Gardel, solo aparecieron pequeñas notas. Hoy, los restos de Padula descansan en el Hollywood Forever Cemetery, cerca de los de Valentino. Justamente el hombre que le había recomendado venir a esta ciudad…      




Agradecemos la colaboración especial de José Gleria en esta nota.

 Fuentes adicionales: Diccionario de figuras del cine argentino en el exterior de Mario Gallina  ,  Entrevistas a Padula de 1934 en la prensa española.
 

martes, 3 de noviembre de 2015

GARDEL: LOS RECUERDOS DE EDUARDO MORERA



Escribe Felipe Leccese

El argentino Eduardo Morera tuvo la dicha de participar en uno de los momentos mas gloriosos de la “etapa argentina” de Gardel:  la filmación de Gardel cantando varios de sus exitos.   Fueron cortos musicales, precursores de los modernos “videoclips” , hechos en su momento para entretener a las personas en los cines mientras que esperaban la pelicula principal.  Era el comienzo para el cine sonoro, y Morera fue testigo de las dificultades. En ese momento los videoclips fueron un experimento marginal a la carrera de Gardel, pero hoy - cuando nada queda de las míticas actuaciones radiales y los hitos teatrales, los cortos de 1930 son centrales en nuestra memoria de Gardel.

Morera también es recordado por la filmación del funeral de Gardel en febrero 1936, y la única filmación donde habla la madre de Gardel.  Fuera del tema Gardel, Moreira dirigió en los años siguientes varias películas relacionadas con el tango, finalizando su carrera en 1943.  Demasiado temprano, muchos dirían. Después de décadas de bajo perfil, empieza a participar en actividades gardelianas y se convierte en el presidente de la Asociación Mundial Hermandad Gardeliana. Conociendo mi interés en todo lo relacionado con Gardel, me invitó a su casa y pasamos varias horas recordando a Gardel, Canaro, y otros viejos conocidos del ambiente tanguero. Esta nota es lo sobresaliente de sus recuerdos….exclusiva de Mundo Gardeliano.

 

¿Los cortos de 1930 son merito tuyo?
Creo que fué una decisión colectiva.  El empresario de cine Luis Valle quería hacer algo con la música del momento, y Gardel parecía una buena opción. Ya era muy conocido. Yo no era amigo de el, pero sí de gente como Razzano y Leguisamo. Entonces pude hacer el contacto explicando la idea, y ellos lo convencieron. Mi recuerdo de Gardel es que tuvimos que hacerlo bajar varios kilos…estaba muy gordo para una buena imagen. Pero hizo el esfuerzo. También recuerdo la participación de Leguisamo, Canaro y otros….fueron quince cortos, de los que sobreviven diez.  

¿Fue difícil filmarlo?

 

 Tuvimos la sorpresa de que las cámaras de entonces eran muy ruidosas. Tuvimos que taparlas con unos almohadones.  Las condiciones en ese “estudio” de la Calle Mexico eran incomodas… El problema con Gardel era que estaba acostumbrado a cantar sin moverse, y para hacer una buena película yo quería que se moviera.  Le decía “ Hace algo con el pañuelo!  Mové la cabeza!  …Cosas asi.  Pero creo que gusta el resultado final, y se lo debemos al profesionalismo de Gardel. Se daba cuenta de que no había que perderse una oportunidad como esta.  Luego se fue a Europa, y no lo volví a ver…

También filmaste el funeral…
Era un día de mucho calor. Ya teníamos unas cámaras mas moviles, pero había tanta gente que filmábamos unos segundos y se nos venía la gente encima. Me acuerdo que teníamos que dar la vuelta a la manzana, corriendo tres cuadras para ganar una,  y esperar de nuevo a la carroza de frente.  Menos mal que  era joven... las cámaras no eran livianas!

Después hiciste otras cosas con el tango.
Me hice muy amigo de Canaro….trabajé en varias películas financiadas por el… El me contó varias anécdotas graciosas….
 

Eduardo Morera se va de este mundo en 1997, poco después de mi agradable encuentro. Para el mundo del cine, tuvo una carrera muy corta. Pero para los gardelianos, siempre será un director legendario.