domingo, 17 de enero de 2021

GARDEL EN PARIS: APARECEN NUEVAS ACTUACIONES A BENEFICIO

                                            





En las primeras décadas del Siglo XX los distintos Estados no estaban muy presentes en la acción social, y como contrapartida existía una constelación de asociaciones privadas que organizaban eventos artísticos como manera de recaudar fondos para sus causas.    La historia dice que una parte muy importante de las actuaciones de Gardel-Razzano fueron a beneficio, y- aunque en menor medida- el Gardel solista siguió siendo protagonista de distintos eventos a beneficio tanto en Argentina como en Uruguay hasta su última partida de la región a finales de 1933. 



¿Y en Francia?   Siempre se supo que el famoso debut de Gardel en París fue en el Teatro Femina, el 30 de setiembre de 1928, en una función a beneficio de las victimas del terrible huracán que azoto la isla francesa de Guadalupe .  Esta actuación fue muy publicitada por los periodicos de París en los días anteriores, fue un gran éxito ,  y por su significado en la carrera de Gardel es muy comentada en las biografías.  Por su importancia, vamos a referirnos a ella en una nota especial.    También se sabe en el ambiente gardeliano de la visita de Gardel al prestigioso Teatro de l’Opera en Paris para participar el 5 de febrero de 1929 en el conocido evento anual a beneficio:  El Bal de Petits Lits Blancs.  Ese evento merece una nota especial también.   

Este articulo va a comentar tres actuaciones adicionales de Gardel en Paris que solo se conocen ahora que algunos de los periódicos franceses de la época están online.  Son las siguientes:

 


DOMINGO 28 OCTUBRE 1928.  Evento a favor de las victimas del incendio en el Teatro Novedades de Madrid.



El 23 de septiembre de 1928 se produce un terrible incendio durante una función en el Teatro Novedades de Madrid, generando una estampida.  El  balance fue de 67 muertos y 200 heridos. Todavia en un estado de shock, la numerosa comunidad hispana residente en Paris, a través del Sindicato de Actores hispanos, organizó un evento para juntar fondos para las víctimas. Auspiciaba el periódico francés Paris-Midi, que le dedico espacio al evento en varias portadas. Noten que Gardel participa con el permiso del empresario Paul Santo, ya que tenía contrato exclusivo con el.  El evento fue en el Teatro de Champs Elyses, y la presencia de Gardel fue publicitada como el atractivo principal.  También participó  Manuel Pizzaro, posiblemente el contacto de Gardel con la comunidad hispana.

 

SABADO 1 DE DICIEMBRE DE 1928   Evento en el Teatro Apollo a favor de los actores retirados.



Recordemos que Gardel venía presentándose todas las noches en el Cabaret Florida, situado arriba de uno de los teatros mas respetados de Paris, el Teatro Apollo.  El 1 de diciembre de 1928 se organizó un banquete para recaudar fondos para los actores retirados en dicho teatro, y se lo invitó a Gardel. No se sabe si llegó a cantar, pero su presencia fue anunciada por los organizadores, y confirmada por la prensa después.

 

26 DE JUNIO DE 1931.  Evento en la famosa Feria de Saint Germain  a favor de las víctimas del hundimiento del buque Saint Philibert.     




El 14 de junio de 1931, el barco Saint Philibert, que transportaba trabajadores entre distintas localidades de la costa francesa, se hundió en el medio de una tormenta, matando a unas 500 personas. Solo sobrevivieron 8.   Gente relacionada con la histórica feria parisina de Saint Germaine organizó un evento recaudatorio de fondos, y lo invitaron a Gardel como artista principal a que cante. El evento fue anunciado en distintos periódicos.



Recordamos que a mediados de 1931. Gardel estaba ocupado cumpliendo con su segunda temporada de trabajo en Paris, cantando todas las noches en el teatro Palace, y terminando de filmar “Luces de Buenos Aires”. Pero bueno,  pudo participar de este noble evento a beneficio.

En definitiva, la evidencia es que Gardel en Francia se mostró dispuesto a participar en algunos eventos a beneficio y seguir con una costumbre de toda la vida. Los que mencionamos aquí son los que fueron publicitados en los periódicos que están online, pueden existir otros…..el tiempo dirá si aparecen nuevas actuaciones.   










 

 


lunes, 4 de enero de 2021

GARDEL: UNA BUENA Y UNA MALA

 


Ha sido aprobada en la Comisión de Cultura de la Legislatura de nuestra ciudad una excelente iniciativa del Dr. Sergio Abrevaya, diputado por el GEN. Se trata de la creación de una Comisión dentro de los términos de la Ley 2.933, que fuera propulsada en su momento por el entusiasta gardeliano y gran amigo Dr. Enrique Olivera, para “preservar y divulgar el patrimonio histórico y cultural de Carlos Gardel”.                                      

     ¿Por qué, precisamente, se dice “preservar”? Porque ningún patrimonio histórico, ha sido tan reiteradamente incursionado y depredado por improvisados “historiadores”, relatores y lenguaraces como el de Carlos Gardel. Recordemos sino, la pretensión de trasladar su lugar de nacimiento al Uruguay, el convertirlo luego en un recluído en la cárcel de Ushuahia, el novelizar el trágico accidente de Medellín como un capítulo final de melodrama televisivo, y, en fin, cantidad de versiones inverosímiles sobre distintas circunstancias de su vida. Por supuesto, el denominador común de estas historias, es la carencia de todo sustento documental.                                                    

Así, en estos días, dos conocidas y apreciadas figuras como las de Martín Caparrós y Alejandro Borenstein se han referido a la manipulación que hubo-según sus dichos- en el traslado de los  restos de Gardel y su posterior entierro en la Chacarita. Anoche, el periodista Carlos Pagni, también dio como ciertas estas versiones. En verdad, nunca nadie había dicho ni imaginado nada semejante, hasta que apareció un libro de Helvio “Poroto” Botana,( “Tras de los dientes del perro”) en el que narra una supuesta conversación entre su padre, dueño de “Crítica” y el presidente Justo, en el cual urden un plan para descomprimir el clima de tensión que se había creado en el país a raíz del famoso debate de las carnes, promovido en el Senado por Lisandro de la Torre. El plan habría consistido en trasladar los restos de Carlos Gardel desde Medellín a Buenos Aires.                                                                

  Nadie puede afirmar si ese plan existió o no. Lo que si puede comprobarse es que si existió no se tomó ninguna medida para concretarlo. En primer término, porque el gobierno no tenía ni arte ni parte en el asunto. En segundo lugar, porque ya lo había así determinado la única persona que tenía potestad para decidir  este tema. Estoy refiriéndome a la Sra. Berta Gardes, madre de Carlos Gardel, que el fatídico 24 de junio de 1935 se encontraba en Toulouse, ciudad a la que viajaba todos los años para visitar a su hermano y otros familiares.                                                     

 Armando Defino, apoderado, albacea y amigo de Carlos la llamó desde Buenos Aires para decirle que lo esperara, que él viajaría a buscarla para volver juntos, y en ese penoso diálogo, doña Berta le comunica que es su deseo que Carlos Gardel sea enterrado en nuestra ciudad. La Comisión de Homenaje a Carlos Gardel, integrada por las figuras más populares de esos años, como Canaro, Libertad Lamarque, Azucena Maizani, Filiberto, Edmundo Guibourg, etc, resuelve en su primera sesión encomendar a Defino para gestionar y ejecutar le decisión de doña Berta. Este, a su regreso de Francia con la anciana, se aboca a esta dolorosa tarea, la que se cumple con todas las dificultades y trastornos propios de las naturales tramitaciones engorrosas de toda índole, partiendo el 14 de septiembre de 1935 y regresando a Buenos Aires el 5 de febrero de 1936. Previamente pasó por todos los lugares en que había actuado Gardel ya que había asuntos económicos sin resolver, y también para traer todas las posesiones de Carlos que se hallaban en su departamento de Nueva York. Todo lo que digo fue ampliamente difundido en todos los diarios argentinos de la época.                                                                 

   El gobierno de Justo no le dio representación oficial alguna ni menos contribuyó para nada con ningún tipo de financiación. Solamente Defino fue portador de una escueta nota de la Subsecretaría de Relaciones Exteriores solicitando a los agentes consulares argentinos se otorgara al portador “la colaboración que pudiera necesitar”. Llegados los restos a Buenos Aires no se ofreció la Casa Rosada ni el Congreso. El Presidente Justo y sus ministros se abstuvieron de concurrir al velatorio, no se mandó ofrenda floral ni hubo ninguna declaración en los medios, salvo las de un conocido representante de la Iglesia, monseñor Franceschi que se mofó del cantor, y de quienes asistían al velorio. ¡Vaya con el plan…!                                                           

  Todos estos hechos están relatados minuciosamente en el libro de Armando Defino “Carlos Gardel, la verdad de una vida”.                  Entre los punto superlativos del proyecto, se destaca la necesidad de contar con una historia oficial del artista, como figura máxima del arte popular argentino. ¡Qué necesario sería!


Enrique Espina Rawson


–Periodista y escritor- Autor de “Disparen sobre Gardel”, “Los 100 peores tangos”, “Gardel inédito”, “Romances de Tango” junto a Lucía Gálvez, y presidente del CEG-Centro de Estudios Gardelianos-

 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

LA REVISTA CANTANDO Y EL TEMA GARDEL

 


Es casi imposible que el investigador gardeliano no se encuentre con la revista CANTANDO  en su búsqueda de mas información sobre Gardel.  A diferencia de revistas como Canción Moderna, Sintonía y Antena, CANTANDO  no es estrictamente “de la época de Gardel” sino de una etapa posterior, y normalmente genera menos interés que los titulos mencionados. Esto sucede especialmente con la CANTANDO  de la segunda etapa, que fue editada desde 1957 a 1961, cuyas notas sobre Gardel ofrecen menos  material inédito y contienen varios errores. Pero la verdad  es que CANTANDO llegó a tener momentos muy buenos dando información inédita sobre distintos artistas del tango, incluido Gardel.  Y todo esto se hizo en una época difícil en la cual no existían los recursos que tenemos ahora. Por eso esta breve historia de la revista CANTANDO, y su rol en la leyenda gardeliana.

 


 

                                                PRIMERA ETAPA

El primer número de la revista aparece en los kioscos de Buenos Aires el 22 de mayo de 1945.  Una revista modesta donde trabajaba poca gente y se presentaba como “una revista de cine, radio, y canciones”.  Era una revista semanal.  La primera etapa de la revista CANTANDO va desde 1945 hasta diciembre 1948, en que cambia su nombre a CANTANDO RADIOFILM, y luego sigue en el mercado argentino por varios años como la revista RADIOFILM. A esa altura, la cobertura de los artistas del tango, que fue muy buena durante los primeros años, disminuye notoriamente.

¿Los hombres detrás de la publicación?  Su director era Nolo Gildo, y su director propietario Emilio Roca.   Emilio Roca siempre fue considerado el hombre clave de la revista. En 1945 ya era conocido como un digno cantor de tangos, pero también  como un organizador de concursos que se emitían por distintas radios. En definitiva, un hombre con buenos contactos en el mercado publicitario y especialmente el ambiente radial.

                          





                     LA SEGUNDA ETAPA

En 1957, aparece una nueva versión de CANTANDO, esta vez presentándose como “la revista de la música popular”  ¿Música popular?   Elvis Presley y el rock n roll ya empezaban a dominar el mundo, pero la revista CANTANDO prefirió dedicarse al tango principalmente, con un poco de folclore y jazz.

En esta segunda etapa la revista sale prácticamente sin cambios desde 1957 hasta finales de 1960. Hasta el dia de hoy, en Buenos Aires aparecen un montón de ejemplares viejos de esta etapa, dando la sensación que la revista tuvo más larga vida de la que efectivamente tuvo.  Será porque era semanal y se publicaron muchos numeros, será porque en esta segunda etapa la compraba gente de mayor edad que la coleccionaba.  Editorialmente, si bien no había mucha diferencia entre las dos etapas de CANTANDO, entre los investigadores del tango se recuerda la primer etapa con mayor afecto..  Roberto Cassinelli, periodista clave en esta segunda etapa, ofreció muchos datos sobre Gardel y otros artistas que luego fueron considerados equivocados.  Algunos títulares algo sensacionalistas afectaron la imagen de la revista. Una vez mas, existieron varios números especiales dedicados a Carlos Gardel y Agustín Magaldi, prueba de que a fines de los años 50 estos artistas todavía vendian ejemplares. Por ejemplo, el coleccionista Gustavo Lopez Caballín nos informa que pudo contar nueve tapas y tres especiales sobre Agustín Magaldi en ese periodo de aproximadamente cinco años. . Curiosamente,  Ignacio Corsini  estuvo prácticamente ausente de las tapas de la revista.

 











Hacia fines de 1960, la revista cambia el diseño de la tapa para darle un “look” mas moderno.  La palabra CANTANDO aparece ahora con las letras que tienen el fondo de distinto color, y a veces la palabra aparece verticalmente. Tapas atractivas, pero evidentemente los grandes cambios en los gustos musicales de los argentinos habían complicado la existencia de esta noble revista de tango, porque para fin de 1962 la revista CANTANDO era un recuerdo.

¿Cómo se recuerda la revista hoy?  Como una revista que se metió en la temática gardeliana cuando gran parte de la prensa argentina estaba ausente. A pesar de las fallas  fué importante que existió.    

 

MUNDO GARDELIANO agradece a Gustavo Lopez Caballín y Saide Abdalá por su asistencia en la producción de esta nota.

martes, 17 de noviembre de 2020

JULIO DE CARO Y SU RELACION CON GARDEL

 



Julio de Caro entra en la leyenda gardeliana participando de un momento clave en la carrera de Gardel…..con su orquesta lo acompaña mientras este canta “Tomo y Obligo” en la película “Luces de Buenos Aires” (1931).    La aparición en la pantalla de ese tango hizo mucho para convertir a “Luces de Buenos Aires” en una de las películas más taquilleras de 1931 en el mundo hispano , y a Gardel en una verdadera estrella del cine.

Montado en ese dato histórico incontrastable, De Caro no dudo en manifestar  muchas cosas sobre Gardel en los años que siguieron a su gira por Europa de 1931.  Tanto hablo De Caro de su viaje a Francia y su relación con Gardel, que consideramos necesaria esta nota donde, analizando la evidencia que sobrevive de la época, tratamos de presentar un cuadro realista de lo que fue la gira por Europa de 1931, el vínculo con el Zorzál, y lo que vino después.

 

De Caro dice en una entrevista que lo conoció a Gardel en 1918, pero no hay evidencia de una aparición suya en la historia gardeliana hasta lo sucedido en Francia en 1931. Todo nace de la valiente decisión de Julio de Caro y su orquesta de intentar una gira por tierras europeas en 1931. Tal cual comentamos en la nota sobre Gardel en la Riviera Francesa, debido a la tremenda Crisis Mundial para ese año habían desaparecido las chances de los músicos argentinos de ganar buen dinero en Europa, y los que cruzaban el océano solían volver a Buenos Aires solo con la posibilidad de mencionar a París en sus publicidades. Algo que, en esas épocas, no era poco.  El dato histórico es que el 4 de marzo 1931 De Caro y su orquesta embarcaron rumbo a Europa, y mas precisamente rumbo al lugar donde desde enero estaba Gardel con sus guitarristas: Niza, Francia.

 

 Ahí debutan en el Palaise Mediterranee, donde actúan un jueves y un viernes: 26 y 27 de marzo de 1931. Una fuente francesa sostiene que la primera actuación fue dentro de un evento organizado por el Club Rotario para juntar fondos para las Madres Solteras.  Luego de esos dos días en el Palaise, el dia 29 Julio de Caro y su orquesta se presentan en el flamante Casino de Juan Le Pins.  Hasta ahí la evidencia de su paso por la Riviera.

 Aquí vale destacar que los dos lugares prestigiosos donde logró presentarse De Caro pertenecían al magnate norteamericano Frank Jay Gould, posiblemente el hombre más poderoso de Niza por esos años. Era muy amigo del matrimonio Wakefield, y estos a su vez de Gardel.  De hecho, Gardel mismo había trabajado en el Palaise en enero de ese año.  Así que es muy probable que Gardel, sabiendo que la orquesta argentina venía a Niza, presionó para conseguirles estas fechas y es casi seguro que estuvo presente en el debut de De Caro en el Palaise Mediterranée.  Uno puede verlo como una prueba de amistad, pero también puede sospechar la presión que tenía el Zorzal de hacer algo por esta orquesta argentina que se acercaba a Niza sin contactos alternativos.

De Caro durante el resto de su vida mencionó la presencia en sus shows de Gardel, y también la de Carlitos Chaplin…..la de Chaplin es imposible.  El actor inglés recién llegó a Niza el 2 de abril, unos días después de las actuaciones de De Caro.     

Terminadas esas fechas, De Caro y su orquesta se fueron rumbo a Italia. Según la información que llegó a la Argentina, ahí estuvieron dos meses actuando en distintas ciudades italianas.  Mientras tanto, Gardel se quedo hasta fines de abril en Niza, para luego irse a Paris. Ahí lo esperaba un contrato para empezar a filmar “Luces de Buenos Aires” en los estudios de la Paramount,  y otro para trabajar algunos meses con una revista argentina en el Teatro Palace.

                        

Para mediados de junio, Julio de Caro y su orquesta ya estaban en París. Su primera actuación fue en un evento organizado por la sede en París del periódico argentino La Razón, y luego la participación por casi dos semanas en las actividades del Empire Theatre.  De nuevo, El Empire era un lugar asociado con Gardel, que había trabajado ahí solo meses antes.  Pero lo cierto es que esta estadía en el importante teatro recibió publicidad y puede considerarse un logro legítimo para el conjunto argentino.  Durante mayo y junio se filmó “Luces de Buenos Aires”, y ahí aparece Julio de Caro con su orquesta en algunas escenas, además del acompañamiento a Gardel.  Posiblemente su hora mas gloriosa.

Durante el resto de su vida De Caro habló de una actuación en la universidad de La Sorbonne con Gardel el 8 de julio, evento organizado para conmemorar la fiesta patria argentina.  Hasta hoy no se conoce evidencia que confirme esa declaración de De Caro.   Si apareció un pequeño articulo en un periodico francés (Comoedia, 29 junio 1931) que anuncia que De Caro y su orquesta piensan embarcarse para Buenos Aires el 3 de julio. También la revista argentina Antena muestra en su número 12 una foto sacada a principios de agosto 1931 de De Caro con su orquesta actuando en una radio de Buenos Aires.

Gardel y De Caro coincidieron en Buenos Aires por algo más de dos meses en lo que restaba de 1931, y durante casi todo el 1933. Hasta ahora no se conoce evidencia de que Gardel y Julio de Caro se hayan vuelto a encontrar.  Mucho después de la muerte de Gardel, De Caro habló de una invitación para trabajar con Gardel en Estados Unidos y en la última gira …..la abundante documentación que tenemos sobre los últimos años de Gardel no dice nada al respecto.

En definitiva, De Caro entra en la larga lista de personas que, apoyados en un dato concreto, hablaron mucho de Gardel.  Francamente, hasta ahora no aparece  evidencia de una relación importante entre los dos hombres. Pero sí de una gira muy decente por el corazón de Europa.    

 

               

  


domingo, 18 de octubre de 2020

CARLOS GARDEL: ENTREVISTA EN BUENOS AIRES 1933

La revista argentina Sintonía entrevistó a Gardel para su numero del 14 de octubre de 1933. Lo que sigue son las tres paginas de la entrevista. 
 
 La producción agradece  a Hugo Bigliani

 
 
 



 

 

domingo, 27 de septiembre de 2020

GARDEL EN LA RIVIERA FRANCESA





 

 

 

 Gardel estuvo en Europa trabajando profesionalmente y como figura privada, considerable tiempo entre setiembre 1927 y diciembre 1932. Aún hoy, es la etapa menos conocida de la vida del Zorzál y faltan detalles, pero gracias a la publicación online en años recientes de algunos periódicos franceses de la época y el acceso a otros recursos, hoy podemos saber bastante más que antes sobre los viajes de Gardel a la Riviera Francesa .  Aprovechando los nuevos recursos,  y la información  adquirida durante un viaje de investigación a Niza, ofrecemos esta nota que agrega bastante a lo que ya se sabía sobre las actividades de Gardel en la Riviera Francesa. Nos limitamos a hablar de cosas respaldadas con alguna evidencia. Dejamos de lado testimonios verbales que no pudieron ser confirmados en la prensa de la época.

 

Existe evidencia de que Gardel visitó por primera vez la Riviera, y más precisamente Monte Carlo, en los últimos días de 1927 o los primeros de 1928. Sabemos que tuvo compromisos artísticos en Madrid hasta la época navideña de 1927, y que el 9 de enero del año siguiente empezaba una sesión de grabaciones en Barcelona.  Entre esos dos compromisos, puede que se hiciera una “escapada”…..    En esa época algunos periódicos de Niza informaban el arribo de turistas a la Riviera, con el hotel donde se hospedaban. En su edición del 25 de diciembre de 1927, la revista “l’Eclaireur- Correo de Extranjeros”  anuncia que un tal Charles Gardel, procedente de París, ha reservado alojamiento en la Villa Notari de Monaco.  Considerando que difícilmente existía otro Charles Gardel, y la certeza que tenemos que Gardel estaba en Europa y tuvo algunos días libres,  es muy posible que efectivamente visitó Monte Carlo y muy probablemente Niza, que queda muy cerca.  De cualquier manera, sería un viaje privado como turista, distinto de los que vendrían próximamente.

El primer viaje profesional de Carlos Gardel a la Riviera fue a principios de 1929. Gardel, triunfante en París, hace un corto viaje a Cannes con sus guitarristas para presentarse en el Casino de Cannes. Se presenta a partir del 8 de febrero, y por aproximadamente diez días, y vuelve a París.   Según una carta de Pierotti, su representante, ese viaje fue organizado por la compañía que administraba el Teatro Empire en París. Recordemos que Gardel cantó en esa sala cuando volvió de Cannes.

 

 

Aquí entra en la historia la Señora Sadie Wakefield, amiga inglesa de Gardel y figura importante en Niza.  Sadie era la hija de un millonario ingles, Bernhard Baron.   Se calcula que lo conoció a Gardel durante ese primer viaje profesional a París (últimos meses de 1928). Su padre multimillonario había fallecido recientemente, dejando gran parte de su herencia a distintas “charities”   pero por el  estilo de vida que llevaba su hija en Francia queda claro que algo recibía en vida de su padre y muy probablemente  después de su fallecimiento también.   Su marido era el exitoso empresario norteamericano George Wakefield.  La pareja tenía una mansión  en Niza, donde pasaban parte de cada año y socializaban con la afluente comunidad anglo-americana.   El resto del tiempo lo pasaban en Paris y en Nueva York,  donde por lo menos el Sr Wakefield siempre  tenía algún compromiso.  El dato clave para esta historia es que George Wakefield, marido de Sadie,  se había hecho muy amigo de Frank Jay Gould, el dueño del emblemático casino Palaise Mediteranee de Niza y de algunos hoteles importantes en Niza (Hotel Majestic)  y Juan Le Pins (El Provencal). Hasta se hablaba en los medios locales que Wakefield iba a invertir en el próximo projecto de Gould, un casino en Juan le Pins.

A finales de 1930, luego de una estadía de un año y medio en Argentina, Gardel vuelve con sus guitarristas  a París. Las cosas habían cambiado mucho desde su última visita.  La Depresión había afectado mucho a la vida nocturna de la Ciudad Luz, y el empresario de la noche Paul Santolini- que junto con Manuel Pizzaro habían organizado el exitoso desembarco parisino de Gardel en 1928, ahora había cerrado sus cabarets en la Ciudad Luz. Esta vez el representante de Gardel, Pierotti, prefirió arreglar para que Gardel apareciera nuevamente en el Empire, pero comenzando 1931 no había mucho más en el horizonte. Es en este momento que Gardel acepta la oferta del “management” del casino Palaise Mediteraneé para participar en los “Tes  de Gala” del Palaise durante la segunda mitad de enero de 1931. Todo indica que detrás del ofrecimiento estaba la mano de Sadie Wakefield y su relación con Gould.

 

                                            GARDEL EN LA RIVIERA 1931

Los dos principales periódicos de Niza en enero de 1931 eran L’Eclaireur y Le Petit Nicoise.  Los ejemplares de enero 1931 pueden ser consultados en el sitio online de los Archivos Departamentales y hasta ahora ha aparecido muy poco de Gardel en Niza.  No hay entrevistas, artículos sobre presentaciones  del Zorzal, publicidades. Solo aparecen los clasificados que confirman que Gardel formó parte de los Tés de Gala del Palaise Mediteraneé la segunda mitad de enero de 1931.  Y sobrevivió un programa de esos días para confirmarlo. (ver imagen programa arriba)

 

Se puede ver que el conocido hombre de jazz Gregor Kalikian era parte del programa, y a partir de ahí empezaría una amistad con Gardel que terminaría con unas grabaciones juntos.  En definitiva, todo indica que Gardel no tuvo una campaña publicitaria en Niza como la de su debut en París. Y no aparece evidencia de otras actuaciones de Gardel en Niza, que sería prueba de una buena respuesta. Mientras tanto en Mónaco, muy cerca de Niza, las dos personas que hicieron tanto por el en París- Paul Santo y Manuel Pizarro- estaban administrando con dificultad un cabaret dentro del Hotel Carlton.  Gardel- siempre agradecido con ellos- hacia fines de febrero se presentó unos días en el Carlton sin cobrarles nada.   Sería su única presentación profesional en Mónaco.

Finalmente, podemos mencionar que a principios de marzo 1931 se firma un contrato para aparecer nuevamente por el plazo de una semana en el Casino de Cannes. Posiblemente una oferta de la misma gente que lo llevó en 1929.

En lo privado, fue en la Riviera en ese 1931 que Gardel recibió por unos días a su amigo Irineo Leguisamo, que lo visistaba desde Buenos Aires.  Julio de Caro también menciona haber estado con Gardel en Niza, pero hasta ahora no aparece la evidencia.

 

                                                    LLEGA CHAPLIN…..

Conociendo la amistad de los Wakefield con Frank Gould, se entiende lo  que pasó cuando el 31 de marzo 1931 el hombre mas famoso del mundo,Carlitos Chaplin,  llegó a la ciudad como invitado de los Gould.  El magnate acababa de inaugurar  su casino en Juan le Pins y,  como estrategia promocional,  le pareció buena idea organizar un banquete ahí para introducir Chaplin a sus allegados.  Saide Wakefield  por supuesto fue invitada, y se apareció con Carlos Gardel. Sobreviven varias fotos del evento.  Unos días después la propia Sadie organizó una fiesta de cumpleaños para Chaplin en su mansión en Cimiez, un barrio de Niza.  Fue un evento mucho mas privado, con poca gente, y de ahí son las fotos mas conocidas de Gardel con Chaplin.

Durante todo el mes de abril 1931 , Gardel y Chaplin coincidieron  en Niza.  Un periódico pone los dos en la lista de asistentes a un campeonato de baile en el Palaise Mediteraneé dos días después del banquete. Teniendo bastante tiempo libre los dos hombres, y moviéndose en el mismo circulo social, es muy posible que se volvieran a encontrar. Pero hasta ahora no hay evidencia.   Ese mismo mes de abril, Gardel tuvo la buena noticia de que le ofrecían un contrato para presentarse en el Teatro Palace de Paris…..y que se firmaba el primero de mayo un contrato para intervenir en su primera película para la Paramount (Luces de Buenos Aires).   Cuando se acercó la fecha de la firma, se marcho de Niza dando por terminado su viaje mas visible a la Riviera.

El año siguiente, 1932, Gardel vuelve a la Riviera en condiciones muy distintas.    “Luces de Buenos Aires” había sido un éxito de taquilla, y la Paramount le habla a Gardel de hacer una segunda película. El Zorzal viaja a Francia a fines de 1931 sin los guitarristas, con el solo objetivo de volver a filmar.  Estando en Francia se entera que la Paramount, por razones económicas, había suspendido su actividad en los estudios de Francia.  Empieza un año difícil para Gardel, en que analiza distintas propuestas, y trata de conseguir apoyo financiero para hacer nuevas películas.  En ese contexto durante el verano vuelva a Niza, donde su amiga Sadie  Wakefield a lo mejor lo puede ayudar. Recordemos que Sadie tenía muchos amigos influyentes en toda Francia.    Mientras espera el desenlace, se junta con el compositor uruguayo Carlos Cesar Lenzi y el pianista argentino Juan Cruz Mateo para ensayar algunos temas.  De este encuentro sobreviven algunas fotos. Aparecen ensayando, en la Rambla de Niza, y en los jardines Alberto 1.  Muy poco después, habría novedades. En setiembre 1932 Gardel finalmente logra firmar un contrato con la Paramount para filmar dos películas en Paris. Serian las únicas películas que la Paramount filma ese año en Francia, asi que no se descarta la influencia de los amigos poderosos de Gardel.  Con esta novedad, Gardel vuelve  a Paris para , en octubre, empezar la filmación de la película Espérame. 

   En definitiva, estas son las visitas documentadas de Carlos Gardel a la Riviera.  Puede ser que en 1932 las visitas fueron mas de una (poco se sabe de lo que hizo Gardel ese año) y- aunque difícil-  a lo mejor existe alguna otra visita que desconocemos. Con toda la información que se esta volcando online, a lo mejor tenemos una sorpresa.