Friday, November 27, 2015

VICENTE PADULA: "QUIERO MORIR EN LA TIERRA GAUCHA"






 
 “Quiero morir en la tierra gaucha….”  Con estas palabras, Vicente Padula impresionaba a sus amigos de la pequeña comunidad argentina del Los Angeles de los años cincuenta. Y no eran solo palabras. El “gaucho” Padula, como lo llamaban, era fanático de todo lo argentino. Había desistido de comprar una casa en Los Angeles, prefiriendo comprar propiedades en el barrio porteño de Palermo.  Ahí tenía a su hermana y sus sobrinos. Ahí pensaba terminar su vida.  Pero,como otros, Vicente Padula no pudo volver. Comenzando el año 1967, murió de peritonitis en un hospital de Glendale, California, lejos de su Buenos Aires querido. A esa altura ya era un ilustre desconocido, y muy pocos difundieron la noticia. Hoy, su vida post-Gardel sigue envuelta en el misterio. Por suerte, el residente local José Gleria- un gran amigo de Padula- todavía recuerda algunas cosas….Con su colaboración, MUNDO GARDELIANO les trae en exclusividad la historia de este notable actor argentino.
 
El actor Vicente Padula será para siempre recordado como el personaje que aparece al lado de Carlos Gardel en muchas de sus peliculas. Luces de Buenos Aires, Melodía de Arrabal, Cuesta Abajo, y Tango en Broadway todas tienen a Padula en un rol  importante junto al Zorzal, todo un record gardeliano.  Y quizás el momento mas memorable es en Cuesta Abajo cuando Gardel  canta “Mi Buenos Aires Querido” con Padula a su lado.
 

Pero sería un error pensar que Padula le debe su fama a Gardel. Cuando Gardel lo conoce en Francia en 1931, Padula ya tenía una carrera ascendente,  con varias películas filmadas en Los Angeles y Nueva York. Había conocido a estrellas como Rodolfo Valentino, y tenía varias historias para contar….No es muy difícil ver por qué este simpático porteño le cayó tan bien a Gardel.
 
Padula en NY (1930)

Nacido en 1898, Padula venía de una familia acomodada de Buenos Aires. Aunque se había recibido de ingeniero naval, hizo un viaje a España para probar suerte como actor teatral. No tuvo suerte, pero su segundo intento- un viaje a Nueva York- anduvo mucho mejor. Trabajando de bailarín de tango en el Hotel McAlpin de Nueva York , conoció al ya famoso Rodolfo Valentino que se interesó en la carrera del joven argentino, aconsejándole un viaje a Hollywood. Padula le hizo caso, y pudo filmar su primera pelicula-Winds of the Pampas- en 1927. Siguieron otras, y de hecho la oferta de viajar a Francia para actuar en “Luces de Buenos Aires” vino de la Paramount y no de Gardel.  Pero la excelente relación con Gardel establecida en Francia tuvo como consecuencia que el Zorzal lo llama desde Nueva York dos años después, para seguir trabajando con el. Esto derivó en un rol protagónico en Cuesta Abajo y Tango en Broadway.  Estas dos películas, monumentales éxitos comerciales en el mundo hispano, sellaron su fama.

La muerte de Gardel en 1935 dejó a Padula deprimido por varios años. Se queda con su familia en Argentina, trabajando  poco.   A partir de 1939, reaparece en el cine mexicano.  Se hace popular en este país, que le da el sobrenombre “El Gaucho Padula”. Pero luego de algunos años filmando en tierra azteca, Padula intenta volver a su tierra.  Ahí logra aparecer en dos películas, pero la tercera sufre demoras. Cansado de esperar, en 1951 se va a los Estados Unidos y nunca más trabajará en la Argentina. Es interesante notar que este éxodo de Padula coincide con el de Fernando Lamas y Carlos Thompson.
 
Padula, actuando de borracho en I Love Lucy (1956)

En Los Angeles, tanto en cine como televisión, Padula tuvo que conformarse con pequeños roles. Mientras las películas que filmó hoy están olvidadas, algunas series de televisión que tuvieron a Padula en algún capitulo hoy son recordadas con afecto. Ejemplos son I love Lucy (donde Padula, amigo de Desi Arnaz, logra aparecer en dos capítulos), Alfred Hitchcock Presents y El Show of Loretta Young. Estas participaciones no le trajeron fama ni gloria, pero sí suficientes ingresos para vivir bien. 

Durante un tiempo, Padula vive en una casa de Brentwood con una novia alemana. Luego se separa, y  se muda a un lujoso departamento de trés ambientes en Hollywood donde reside  mientras invierte en Argentina.  José Gleria hoy recuerda a Padula como un hombre simpático, muy culto (hablaba cinco idiomas) que le gustaba escribir cosas que hoy están perdidas. Mostraba con orgullo sus fotos con Carlos Gardel y Rodolfo Valentino. Le gustaba tomar mate, y era seguidor de las viejas tradiciones de su clase social. Nunca estaba solo. Al igual que Gardel, siempre había muchos amigos y alguna mujer en su entorno. También al igual que Gardel, era un dandy que finalmente nunca se casó.
 
Con nuestro colaborador José Gleria (parado), en su última residencia de Hollywood
 
A medida que avanzaban los años sesentas, Padula se empezó a sentir mal. “Estoy muy cansado….” solía decir. Su situación no mejoraba, entonces buscó ayuda médica…pero en Argentina. La información que le dieron los médicos argentinos aparentemente no fue alarmante, porque Padula se animó a volver a los Estados Unidos. Pero poco tiempo después, tuvo que ser internado de urgencia en el Behrens Memorial Hospital de Glendale, donde murió en enero de 1967 de una complicación de su peritonitis. Ningún medio local informó su muerte, a pesar de que tuvo una carrera digna en los Estados Unidos. En la Argentina, donde siempre se lo asoció con Gardel, solo aparecieron pequeñas notas. Hoy, los restos de Padula descansan en el Hollywood Forever Cemetery, cerca de los de Valentino. Justamente el hombre que le había recomendado venir a esta ciudad…      




Agradecemos la colaboración especial de José Gleria en esta nota.

 Fuentes adicionales: Diccionario de figuras del cine argentino en el exterior de Mario Gallina  ,  Entrevistas a Padula de 1934 en la prensa española.
 

Tuesday, November 3, 2015

GARDEL: LOS RECUERDOS DE EDUARDO MORERA



Escribe Felipe Leccese

El argentino Eduardo Morera tuvo la dicha de participar en uno de los momentos mas gloriosos de la “etapa argentina” de Gardel:  la filmación de Gardel cantando varias clásicos del tango viejo.  Fueron cortos musicales, precursores de los modernos “videoclips” , hechos en su momento para entretener a las personas en los cines.  Era el comienzo para el cine sonoro, y Morera fue testigo de las dificultades. En ese momento los videoclips fueron un experimento marginal a la carrera de Gardel, pero hoy - cuando nada queda de las míticas actuaciones radiales y los hitos teatrales, los cortos de 1930 son centrales en nuestra memoria de Gardel.

Morera también es recordado por la filmación del funeral de Gardel en febrero 1936, y la única filmación donde habla la madre de Gardel.  Fuera del tema Gardel, Moreira dirigió en los años siguientes varias películas relacionadas con el tango, finalizando su carrera en 1943.  Demasiado temprano, muchos dirían. Después de décadas de bajo perfil, empieza a participar en actividades gardelianas y se convierte en el presidente de la Asociación Mundial Hermandad Gardeliana. Conociendo mi interés en todo lo relacionado con Gardel, me invitó a su casa y pasamos varias horas recordando a Gardel, Canaro, y otros viejos conocidos del ambiente tanguero. Esta nota es lo sobresaliente de sus recuerdos….exclusiva de Mundo Gardeliano.

 

¿Los cortos de 1930 son merito tuyo?
Creo que fué una decisión colectiva.  El empresario de cine Luis Valle quería hacer algo con la música del momento, y Gardel parecía una buena opción. Ya era muy conocido. Yo no era amigo de el, pero sí de gente como Razzano y Leguisamo. Entonces pude hacer el contacto explicando la idea, y ellos lo convencieron. Mi recuerdo de Gardel es que tuvimos que hacerlo bajar varios kilos…estaba muy gordo para una buena imagen. Pero hizo el esfuerzo. También recuerdo la participación de Leguisamo, Canaro y otros….fueron quince cortos, de los que sobreviven diez.  

¿Fue difícil filmarlo?

 

 Tuvimos la sorpresa de que las cámaras de entonces eran muy ruidosas. Tuvimos que taparlas con unos almohadones.  Las condiciones en ese “estudio” de la Calle Mexico eran incomodas… El problema con Gardel era que estaba acostumbrado a cantar sin moverse, y para hacer una buena película yo quería que se moviera.  Le decía “ Hace algo con el pañuelo!  Mové la cabeza!  …Cosas asi.  Pero creo que gusta el resultado final, y se lo debemos al profesionalismo de Gardel. Se daba cuenta de que no había que perderse una oportunidad como esta.  Luego se fue a Europa, y no lo volví a ver…

También filmaste el funeral…
Era un día de mucho calor. Ya teníamos unas cámaras mas moviles, pero había tanta gente que filmábamos unos segundos y se nos venía la gente encima. Me acuerdo que teníamos que dar la vuelta a la manzana, corriendo tres cuadras para ganar una,  y esperar de nuevo a la carroza de frente.  Menos mal que  era joven... las cámaras no eran livianas!

Después hiciste otras cosas con el tango.
Me hice muy amigo de Canaro….trabajé en varias películas financiadas por el… El me contó varias anécdotas graciosas….
 

Eduardo Morera se va de este mundo en 1997, poco después de mi agradable encuentro. Para el mundo del cine, tuvo una carrera muy corta. Pero para los gardelianos, siempre será un director legendario.